A mediados de septiembre de 2026, el precio del combustible de aviación en Madrid llegó a 1.519 dólares por tonelada métrica — un 117% más que los cerca de 700 dólares que costaba antes de que estallara el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a fines de febrero. Ese dato, lejos de mostrar una mejora, confirma algo que la industria aérea viene advirtiendo desde hace meses: la crisis de combustible no se resolvió con el correr del año, y en septiembre volvió a acercarse a los niveles más altos registrados desde que comenzó.
Analicemos el problema completo: qué lo originó, cómo impactó a las aerolíneas hasta ahora, cuánto de ese costo ya llegó al bolsillo del pasajero, y qué espera la industria de aquí en adelante.
El origen: el conflicto y el bloqueo del estrecho de Ormuz
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques sobre Irán que dieron inicio a un conflicto bélico que sigue activo hasta hoy — más de seis meses después. Una de sus consecuencias más directas para la aviación comercial fue el bloqueo del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita cerca del 20% del petróleo crudo que se consume diariamente en el mundo. El crudo que pasa por esa región necesita además ser refinado en Medio Oriente antes de distribuirse a aeropuertos internacionales — un proceso que quedó gravemente afectado por el conflicto.
El resultado fue una escalada rápida en el precio del combustible para aviones (conocido como Jet A-1): de unos 100 dólares por barril antes del conflicto, llegó a más que duplicarse en cuestión de semanas, y en ciertos mercados alcanzó picos de hasta 200 dólares por barril.
Los números: cuánto subió realmente el combustible

- El combustible subió 56,6% solo en el primer mes del conflicto.
- Para septiembre de 2026, el precio en Madrid marcaba un alza acumulada de 117% frente al nivel previo a la guerra.
- Según la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo), el gasto mundial de las aerolíneas en combustible podría alcanzar 350.000 millones de dólares en 2026, frente a 252.000 millones en 2025 — un salto cercano al 40%.
- El combustible pasó de representar el 25,4% de los costos operativos de las aerolíneas a un 31,4%, consolidándose como el segundo mayor gasto del sector, justo detrás de la mano de obra.
- La demanda de pasajeros en aerolíneas de Medio Oriente cayó 46,6% interanual en abril de 2026, arrastrando el mercado mundial completo a una caída del 3,4% ese mes.
El impacto que ya es visible en la industria
Esta crisis ya dejó consecuencias concretas, no solo proyecciones:
- Spirit Airlines, aerolínea de bajo costo estadounidense, cesó operaciones por completo en mayo de 2026 tras no conseguir un rescate financiero — el alza del combustible terminó de quebrar a una compañía que ya operaba en bancarrota, afectando a más de 4.000 vuelos domésticos programados.
- Lufthansa canceló 20.000 vuelos de corta distancia hasta octubre de 2026 y dejó en tierra 27 aviones de su filial CityLine.
- SAS (escandinava) canceló 1.000 vuelos en abril.
- Air Canada redujo su frecuencia diaria a Nueva York entre junio y octubre de 2026.
- American Airlines recortó su previsión de ganancias para 2026 —contemplando incluso un escenario de pérdidas— y estima un aumento de más de 4.000 millones de dólares en su factura de combustible anual.
- ANA (Japón) proyecta un costo adicional de 140.000 millones de yenes (~890 millones de dólares) este año.
- Qantas aplazó una recompra de acciones prevista y elevó su estimación de gasto en combustible para el segundo semestre de 2026 en cerca de 700 millones de dólares australianos adicionales.
- La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) mantuvo y endureció su recomendación de evitar el espacio aéreo de Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y parte del golfo de Omán, extendida hasta fines de agosto de 2026 — lo que obliga a rutas más largas, más consumo de combustible y más horas de tripulación en cada vuelo que debe rodear la zona.
Según Willie Walsh, director general de la IATA, es probable que este contexto empuje a más aerolíneas a la quiebra y acelere la consolidación del sector — con las aerolíneas de bajo costo como las más expuestas, al no contar con cabinas premium ni programas de fidelización que amortigüen el golpe.
¿Se está trasladando el costo a los pasajeros?
La respuesta, hasta ahora, es parcial y desigual. La mayoría de las aerolíneas grandes ha optado primero por absorber costos y ajustar por otras vías antes que subir directamente las tarifas base:
- Delta, United, JetBlue y American subieron cargos por equipaje facturado (American, por ejemplo, sumó 10 dólares a la primera y segunda maleta, y 150 dólares a la tercera en vuelos de corta distancia) y recortaron algunos beneficios de clase turista, en lugar de tocar el precio del boleto directamente.
- Air France sí anunció un alza directa: 50 euros adicionales por pasaje de ida y vuelta en rutas de larga distancia.
- ANA evalúa introducir un recargo específico por combustible en vuelos domésticos, pero recién a partir del año fiscal que comienza en abril de 2027 — no de inmediato.
- En Estados Unidos, varias aerolíneas ya recortaron programación de vuelos con meses de anticipación (United redujo cerca de 5% de su itinerario planificado a mediados de año), lo que en la práctica reduce la oferta de asientos baratos disponibles, empujando tarifas promedio al alza sin que se vea como un "aumento de precio" explícito.
En síntesis: el pasajero promedio todavía no ve un cargo directo y visible por combustible en la mayoría de los boletos, pero sí está pagando indirectamente a través de más cargos por equipaje, menos asientos económicos disponibles y itinerarios más limitados.
Qué espera la industria de aquí en adelante
El panorama, lejos de mejorar, se volvió más incierto durante el segundo semestre de 2026. En abril, un analista de la consultora energética Kpler estimaba que el sector no vería alivio "hasta al menos julio" — y calificaba ese pronóstico como optimista. La realidad de septiembre confirmó esa cautela: en vez de estabilizarse, el combustible volvió a acercarse a los niveles máximos registrados al inicio del conflicto.
A esto se suma que, a fines de septiembre de 2026, Estados Unidos anunció nuevas sanciones que impiden a las aerolíneas iraníes operar en cualquier parte del mundo a partir del 23 de septiembre — una escalada más en un conflicto que ya lleva más de seis meses activo, sin señales claras de resolución. Analistas del sector advierten que, si los precios elevados del combustible persisten, las ganancias de toda la industria aérea para 2026 podrían verse completamente erosionadas, con riesgo adicional de escasez de combustible y nuevos recortes de capacidad — particularmente en aerolíneas estadounidenses más vulnerables financieramente.
Qué significa esto para quien está planeando un viaje
- Reserva con más anticipación de lo habitual, especialmente en rutas de larga distancia o que conecten cerca de Medio Oriente — la oferta de asientos se está reduciendo, y eso históricamente empuja los precios al alza incluso sin un "aumento" formal anunciado.
- Espera cargos adicionales por equipaje en aerolíneas que antes no los cobraban con tanta fuerza — revisa la política de cada aerolínea antes de asumir el mismo costo del año pasado.
- Ten flexibilidad de fechas si puedes — con recortes de programación, algunas rutas y horarios específicos van a tener menos opciones disponibles que antes.
- Considera un seguro de viaje que cubra cancelaciones de la aerolínea, dado el historial reciente de cancelaciones masivas por parte de varias compañías.
- Sigue las noticias del sector cerca de tu fecha de viaje — esta es una situación en desarrollo activo, y las condiciones pueden cambiar rápido según evolucione el conflicto.
Viajar informado, incluso en un contexto incierto
Ninguna planificación de viaje puede controlar el precio global del combustible, pero sí puede anticiparse a sus efectos — reservando con tiempo, dejando margen en el presupuesto y evitando depender de un solo itinerario rígido. En KaidoMap puedes armar tu ruta día a día con flexibilidad incorporada desde el inicio, para que un ajuste de última hora en un vuelo no eche por tierra el resto del plan.
Este artículo analiza el impacto económico del conflicto sobre la industria aérea, con información de CNN, France 24, Forbes, Ámbito, Expansión, La Jornada, LatinUS, Skift, Preferente y la IATA, publicada entre abril y septiembre de 2026. Es una situación en desarrollo activo — verifica las noticias más recientes antes de tu fecha de viaje, ya que los precios y las políticas de las aerolíneas pueden cambiar con rapidez.